Fundación y consolidación durante la dictadura militar

El Grupo de Investigaciones Agrarias, GIA, fue creado en agosto de 1978 por un grupo de profesionales de las ciencias sociales y silvoagropecuarias que se propuso investigar los procesos de transformación agraria que estaban ocurriendo en el país, a partir de las políticas impuestas por la dictadura militar tras el golpe de estado de 1973.  Establece así como objetivo principal “el estudio científico del agro, de las fuerzas sociales que en él operan y de diversos procesos sociales” teniendo siempre en consideración tanto “las necesidades materiales y sociales del campesinado” como “la propuesta de alternativas y acciones en el sector.

 

Desde su inicio la institución se incorpora a la Academia de Humanismo Cristiano, fundada por el Cardenal Raúl Silva Henríquez en 1975, como espacio de acogida a profesionales, académicos e intelectuales que habían sido marginados de Universidades, centros académicos e instituciones públicas. Cabe agregar que en su etapa fundacional contó también con el significativo apoyo académico y financiero del Centro de Tenencia de la Tierra de la Universidad de Wisconsin-Madison, Estados Unidos.

Con el objetivo de cumplir estos fines, en sus primeros años de vida la institución se estructuró en diversas áreas de trabajo, como “Agricultura y Desarrollo”, “Estrategia de Desarrollo Campesino”, “Sectores Sociales de Desarrollo Campesino” y de “Comunicaciones”, articuladas en torno a un enfoque común, que era el sello institucional: investigación rigurosa e interdisciplinaria de la realidad agraria y análisis crítico de la visión neoliberal y economicista, entonces hegemónica. Cada área de trabajo contempló una serie de “subconjuntos”, bajo la modalidad de programas y proyectos, los cuales convocaron a diversas disciplinas e investigadores.

De este modo, durante el período de 1978 a 1990, el GIA se consolidó como un centro académico altamente especializado en el ámbito de la investigación sobre la realidad agraria, campesina e indígena en Chile, no solo en base a múltiples estudios, sino también como partícipe de experiencias y proyectos aplicados, particularmente en la zona del norte chico, central y sur del país. La amplia producción académica generada refleja el grado de desarrollo institucional alcanzado en ese período, el que se extendió y fue reconocido también a nivel latinoamericano. En 1979, GIA participa como fundador y miembro de la Directiva de ALOP (Asociación Latinoamericana de Organizaciones de Promoción)  que agrupaba mas 50 ONG de distintas áreas de trabajo y que operaban en América, desde México por el norte hasta Chile por el sur. Un hito muy relevante, en este plano, fue la organización en Chile, en conjunto con CLACSO del Seminario Internacional sobre agricultura latinoamericana, crisis y perspectivas (septiembre 1988).

 

A modo de reseña, entre 1980 a 1988 se pueden destacar los siguientes resultados de investigación:

  • Análisis de las transformaciones agrarias a partir de instauración del modelo neoliberal promovido por la dictadura, tanto desde el punto de vista económico-productivo como social, espacialmente en los sectores frutícolas y forestal; en términos más específicos, el efecto de esos cambios para la pequeña producción campesina e indígena; el surgimiento de los temporeros y el rol de la mujer y su impacto en los patrones de poblamiento y ordenamiento territorial (surgimiento de villorrios rurales).

  • Conceptualización y desarrollo metodológico del enfoque de sistemas de producción campesinos, a partir de un trabajo de campo e investigación agronómica durante varios años, realizados en las comunas de San Ignacio y el Carmen, en la actual Región de Ñuble.

  • Investigación histórico-social de los resultados del Proceso de Reforma Agraria (1964-73) y de la contrarreforma (1973-1985), así como el análisis de la realidad del movimiento campesino, sindical y de los movimientos mapuche. 

Esta sostenida producción de conocimientos sobre la realidad del campo chileno, y como parte de sus objetivos centrales, se complementó en el campo de la difusión, dirigida a todos aquellos sectores involucrados e interesados en la problemática agraria, a través de una diversidad de publicaciones, que incluían resultados de estudios, boletines informativos de coyuntura y Revistas periódicas. Se constituyó además una valiosa biblioteca, abierta al público, especializada en temas rurales (4.000 ejemplares) y se desarrollaron innumerables actividades de capacitación.

 

También en el ámbito de la difusión de la realidad agraria y campesina, cabe destacar el significativo rol jugado por GIA en la constitución de mecanismos y redes de contacto, incluyendo apoyo e intercambio con organizaciones campesinas  y las ONG´s rurales, ante las cuales se constituyó en un referente permanente para la discusión y elaboración de propuestas de desarrollo rural alternativos al modelo imperante.

 

Dos hitos muy significativos que conviene destacar de ese período:

  • La participación de GIA en la constitución y conducción de la Coordinadora Nacional de ONG´s Rurales,

  • La dictación de dos cursos anuales: uno de formación de dirigentes rurales (5 versiones), en que participó la mayoría de los dirigentes de organizaciones de representación campesina en ese período (nacional y regionales); y otro para técnicos y profesionales de ONG´s rurales (25 versiones), en el que también concurrió la mayor parte de sus directivos y equipos técnicos.

 

En 1989, el GIA participó en la fundación de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Esta Universidad actualmente cuenta con 3.600 alumnos de pre-grado. El GIA es copropietario de esta Universidad junto a otros 6 centros de investigación no-gubernamentales, y participa con un representante en su Consejo Directivo. También la institución cuenta con el reconocimiento de CONICYT, como Centro Académico Independiente (CAI).

Recuperación democrática y período post-dictatorial

A partir de 1990, una vez terminada la dictadura militar e iniciado el período de “transición a la democracia”, muchos de sus profesionales se integraron al nuevo gobierno, lo que coincidió también con el progresivo retiro del apoyo financiero de las agencias internacionales de cooperación al desarrollo, que habían sido fundamentales en la propia existencia de la institución.

 

A pesar de estas adversas condiciones, el GIA  pudo mantenerse vigente, y lo ha logrado hasta el día de hoy, constituyéndose como una ONG de desarrollo independiente y autónoma del Estado. Durante los últimos 25 años ha desarrollados investigaciones y consultorías, sea como proveedor de servicios al Estado, pero también como ejecutor de programas de desarrollo rural con financiamiento de cooperación internacional.

En este sentido, cabe destacar los programas implementados en San Pedro de Atacama entre 1998-2005, de Educación ambiental y red de Etnoturismo con Comunidades Lican Antai; y en San Juan de la Costa entre 2009-2013 con comunidades Huilliche para agregación de valor a productos madereros.

 

No obstante, es en el ámbito de la formación y capacitación para el desarrollo rural donde la institución, especialmente desde el año 2000 a la fecha, ha logrado su mayor desarrollo y reconocimiento. En base a los resultados y efectos acumulados por el Proyecto “Curso anual para ONG´s del sector rural (convenio con Agencias EZE-EED, Alemania), a partir de 1999, se constituye un “Programa de Capacitación”. Desde entonces, GIA, ha venido ampliando significativamente la cobertura de usuarios a nivel nacional, ha flexibilizado modalidades y formatos de capacitación innovando metodológicamente, y ha profundizado y diversificado propuestas y contenidos conceptuales del Desarrollo Rural, con un enfoque territorial.

 

El Programa de Capacitación,  generó un “efecto multiplicador” y la institucionalización de un modelo especializado para formación de agentes locales de desarrollo tanto no gubernamentales como públicos agrarios, así como de actores sociales, líderes y dirigentes/as de organizaciones rurales en Chile, que incluye también experiencias extra nacionales en Argentina, en dos períodos: 1989-92 (Provincias Chaco, Tucumán y Jujuy) y en 2004-05 (Provincia de Mendoza)

Cabe señalar finalmente que a partir de 2005 la propuesta y capacidades formativas de la institución fueron incorporadas a la educación superior universitaria, a través de un Programa de Magíster en Planificación Territorial para el Desarrollo Rural, desarrollado por el GIA en su gestión académica-técnica, con el respaldo institucional de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (UAHC).

Ir a Inicio

Ir al principio de esta página

Ir a ¿Quienes somos?

© 2018 por Marca Registrada.

Rafael Cañas 39, Piso 2

Providencia, Santiago

Chile

info@gia.cl